DECOR


Decorar Macetas.

Tengo una abuelita que, probablemente como la tuya, le gustan las plantas, emocionarse con capullitos que abren poco a poco, descubrir que una mata era de sombra y no de sol como pensaba, y alcanzar a revivirla; decir frases como: "Esta mata si es agradecida", después de verla florecer en sólo un par de días de haberla sembrado.

Una de las plantas que más le gusta es la sábila, dueña y señora de tantas propiedades medicinales y estéticas gracias al aloe vera. Mi abuelita tiene varias sembradas en pequeñas materitas. Un día las trasladó del jardín a la sala (se dio cuenta de que debían estar a la sombra), y como a mi también me gusta la naturaleza y los jardines, al ver las macetas plásticas en dónde comúnmente entregan las plantas en los viveros, recordé que hace mucho tiempo vi a mi papá forrar una maceta de barro con servilletas decorativas, así que le comenté esta idea. 

Pues bien, mi abuela, seguramente como la tuya, es fiel creyente de la expresión: 'diciendo y haciendo', así que al otro día en la mañana buscamos lo que había en casa y compramos lo que hacia falta. 
Para forrar las macetas necesitas comprar:
Servilletas decorativas, son más resistentes a la humedad.
Puedes recortar la servilleta como prefieras y como mejor se adhiera a la forma de la maceta. Estas se cortaron en cuadritos para destacar los lindos mensajes que tiene este diseño.
Un pincel y una mezcla de pegamento líquido y agua.

A continuación, empiezas a pegar la servilleta como se pegan los carteles y afiches en los muros en la calle: aplicando la mezcla de pegamento y agua con el pincel sobre la servilleta.
 Le pones las capas que sean necesasrias, dejando al frente la imagen que quieras destacar, ¡y listo!
Finalmente puedes exhibirlo como quieras, depende de tu imaginación. Mi abuela también forró un platico para sostenerlo, compró unas materas de vidrio y yo le vertí unas bolitas de gel que tenía antes en una botella con flores.

Además al rededor de las tallos y sobre la tierra le vertimos unas semillas de café,  y cuando pasa la brisa trae ese aroma que todos conocemos.

Es una idea sencilla que hace la diferencia en tu espacio, puede ser una excusa para pasar un rato con tu abuela el domingo o un detalle para alegrarle el día a alguien.

Inténtalo en casa.

Gracias por tu visita.
¡Feliz fin de semana!
Monina